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Si buscamos Pedernoso en
Internet, podemos ver que nuestro pueblo
aparece incluido dentro de algunos sitios
web en rutas turísticas de la zona
y que de él se resaltan su interés
arquitectónico como conjunto urbano
y las peculariedades de algunas de sus edificaciones.
Entre ellas se suele destacar
parte del grupo de edificios que flanquean
la Plaza Mayor o del Ayuntamiento:
El
edificio del Ayuntamiento es de planta rectangular
con dos alturas y sótanos abovedados, que
eran los antiguos pósito y cárcel. El interior
queda dividido por una escalera central
a la que se accede desde un zaguán acabado
interiormente en bóveda de arista. La planta
alta, a la que conduce la citada escalera,
se cubre del mismo modo.
Exteriormente, la fachada
hacia la plaza cuenta con un arco de medio
punto adovelado sobre pilastras impostadas,
rematado por balcón, y la fenetración se
reparte regularmente por dicha fachada.
El volumen edificado se prolonga lateralmente,
en la planta alta, dando lugar a una arcada
de acceso a la plaza, cubierta en toda su
profundidad por una bóveda de arista.
Situada
junto al edificio del Ayuntamiento, de ella
sólo se conservan, parcialmente, las habitaciones
y el patio posterior, con parte de lo que
debieron ser inmensas dependencias auxiliares
(caballerizas, cuadras, cocheras... ) que
flanqueaban el patio, primitivamente cuadrado,
a través del cual se articulaba la posada.
El Pedernoso fue un importante
nudo de comunicaciones o cruce de caminos
que impulsó paulatinamente el crecimiento
de esta posada. De ella escribió Azorín
páginas inolvidables tras su breve estancia,
apodándola "stazioni termini".
- La Casa de las Catorce Rejas
Construida
en el siglo XVII y de estilo barroco, actualmente
está dividida en dos propiedades,
aunque en sus orígenes fue una única
casa solariega.
Es de planta irregular y
tiene dos alturas, con la fábrica en mampostería
con sillarejos en las esquinas y las jambas
y los dinteles en piedra. El acceso a la
casa se realiza a través de un portón adintelado,
coronado por una ventana enrejada y flanqueado
todo él por distintos motivos ornamentales.
El resto de la fenetración se reparte uniformemente
en ambas fachadas, destacando la rejería
antigua, de los huecos, origen del nombre
actual con que popularmente se la conoce.
Además de ésta
de las Catorce Rejas existen otras casas
antiguas solariegas y de labranza
que, si bien han sido por lo común
restauradas o adaptadas para su habitabilidad
presente, conservan partes intactas de sumo
interés ya en sus fachadas, patios
o dependencias.
También
en El Pedernoso se halla el molino Cotolix,
del que hoy en día sólo quedan restos
se conserva la fábrica en la base intacta
y hasta la cornisa parcialmente y
que, según la tradición y algunos expertos,
fue el molino precervantino más antiguo
de la región.
En cuanto a la arquitectura
religiosa, cuenta nuestro pueblo con las
siguientes edificaciones:
- Iglesia Parroquial de la
Asunción de Nuestra Señora
De
estilo neoclásico y construida en
el siglo XVIII, es una iglesia de una sola
nave en forma de cruz latina, con el cabecero
más profundo que los brazos. El piecero
queda dividido en tres tramos comprendidos
entre las pilastras adosadas a la fabrica
y los formeros de la bóveda de medio cañón
con lunetas con que se cubre. Ambos, pilastras
y arcos, quedan interrumpidos por un entablamento
-continuo a lo largo de la nave- de orden
dórico; a su vez, brazos y cabecera se cubren
del mismo modo con encasetonado en el intradós.
El crucero se cubre por bóveda vaída.
A la derecha del presbiterio
y accediendo por el tramo intermedio de
piecero, una capilla lateral de planta rectangular,
sin cabecera y con brazos, cubiertos respectivamente
por media naranja y medios cañones.
Al fondo, el coro, de lado
a lado, y bajo el cancel, el acceso a la
torre y la capilla bautismal.
El exterior refleja con
exactitud la estructura del espacio interior.
Destaca sobre la propia fábrica arrancando
de la cornisa, la torre campanario, situada
en el frontal exterior del piecero. El cuerpo
del campanario es achaflanado y parcialmente
apilastrado. La puerta de acceso es muy
sencilla, con guardapolvos a los pies.
La fábrica es de mampostería
con sillar reforzando las esquinas. Una
cornisa de piedra recorre y remata perimetralmente
la fábrica.
En el presbiterio se encuentra
un precioso retablo renacentista, en madera
policromada, de tres cuerpos en central
de doble orden. Procede de Villarejo de
Fuentes, del Convento de Jesuitas, y fue
trasladado en l850.
Construida
en el siglo XVI, en ella se pueden apreciar
los estilos mudéjar, renacentista
y barroco.
Es una ermita de una sola
nave rematada en el cabecero por media naranja
sobre pechinas que, acabada con linterna,
se encuentra decorada en su intradós con
motivos geométricos. Separado del cabecero
por arco de medio punto sobre pilastras,
el resto de la nave se encuentra cubierta
por una falsa bóveda con lunetas. Al fondo,
sobre arcadas, se sitúa el coro, al que
se accede por una escalera de planta cuadrada.
Tras el cabecero se encuentra la sacristía-camarín.
El exterior con fabrica
de sillares en la mayoría de los lienzos,
con parte de la mamposterfa entre ellos.
Dispone de un porche en el acceso, retejado
a tres aguas, sobre cuatro pies derechos
de piedra, en el frontal exterior del piecero.
Lateralmente se encuentra otro porche similar.
El volumen exterior refleja, fielmente,
la distribución interior ya descrita. El
entorno, destacable, dispone de bancos,
arbolado y una fuente con restos del antiguo
calvario.
Primitivamente la iglesia
era de una sola nave (sin separación en
el cabecero) cubierta por artesonado labrado,
de muy buena apariencia, a juzgar por los
restos ocultos que se observan sobre el
cabecero y entre la falsa bóveda y la cubierta
por el coro. Dicha estructura del interior
se modificó al introducir la media naranja
y la falsa bóveda de yeso, ocultando y destruyendo
parcialmente el artesonado primitivo.
Anexa
al cementerio municipal, es del siglo XVI
y de estilo barroco.
Es una ermita de una sola
nave dividida en tres tramos por pilastras
y formeros cubiertos por bóvedas de arista,
que se remata en un cabecero separado del
resto mediante arco de medio punto (sobre
pilastras que sobresalen de las restantes).
Éste último se cubre por media naranja,
rebajada, de planta elíptica sobre pechinas
y decorada en sus intradós, como el resto,
con motivos geometrizantes.
Accesos a los pies, el principal
(portón adovelado de medio punto) y secundario,
hasta el cementerio, cubierto por porchecillo.
El exterior es de mampostería
con sillarejo en el frontal exterior del
piecero. Se cubre a cuatro aguas.
- Ermita-Cueva de San Francisco
En
las afueras del pueblo se encuentran los
restos de una ermita "troglodítica", de
la que solamente se conserva la media naranja
enterrada, en yeso, que revestía interiormente
el reducto.
Parte del cuerpo interior
de la cueva se ha derrumbado, destruyendo
con ello el revestimiento de yeso de los
arcos formeros laterales. La decoración
es geométrica.
Es uno de los poco abundantes
ejemplos troglodíticos en la tipología religiosa.
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