EL PEDERNOSO

Fiestas: La Cuaresma

 

Fuente:
"Religiosidad popular en El Pedernoso. Pasado y presente"
Trabajo de campo para la asignatura de Antropología
2º curso de Filosofía, 1992/1993
Autor:
José Luis Algaba Portillo

 

Es la Cuaresma tiempo de oración, ayuno, abstinencia y sacrificio, desde luego que todo ello mucho más en el pasado que en la actualidad. Se entra con el Miércoles de Ceniza, donde todo aquel que puede acude a la iglesia a imponerse la ceniza, bajo las palabras archiconocidas: "Hombre, recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás". Aún hoy se sigue dando la costumbre de acudir los maestros con sus alumnos a la misa de la mañana para recibir la ceniza. Por la tarde suelen salir disfrazados a la calle algunos jóvenes en el famoso "entierro de la sardina". Otro fenómeno importante, y también de naturaleza muy "popular", es el Via Crucis que diariamente, durante todos los días de la Cuaresma, realizan un buen grupo de mujeres después de la comida del mediodía. Es tradición hacerlo por el conocido "camino de las cruces", camino que conduce a la ermita, en el que están ubicadas las catorce cruces de hierro con fuste de piedra y cal. Enumeremos otra hecho más. Se trata del canto en latín en la iglesia del salmo 50, más conocido como el "Miserere":

Miserere mei, Deus
secundum magam misericordiam tuam.
Et secundum multitudinem miserationum
tuarum dele iniquitatem meam.
Amplius lava me ab aniquitate mea,
et a peccato meo inunda me.
Quoniam iniquitatem meam ego cognosco,
et peccatum meum contra me est semper.
Tibi soli peccavi et malum coram te feci,
ut justificeris in sermonibus
tuis et vincas cura juditcaris.

Tened piedad de mí, ¡oh Dios!,
según la grandeza de vuestra misericordia.
Y según la muchedumbre de vuestras piedades,
borrad mi iniquidad.
Lavadme más y más de mi iniquidad
y limpiadme de mi pecado.
Porque yo reconozco mi maldad
y delante de mí tengo siempre mi pecado.
Contra Vos solo he pecado y he cometido la maldad
delante de vuestros ojos,
a fin de que aparezcáis justo en cuanto habléis
y quedéis victorioso en los juicios
que de Vos se formen.